La genialidad que debió anularse

El penalti del año tiene dos intrahistorias poco conocidas: la de Neymar. El brasileño era en un primer momento el encargado de recibir la asistencia de Leo Messi en el penalti. Así lo habían ensayado en los entrenamientos, y así lo acordaron durante el partido. Pero Luis Suárez estuvo más listo y se anotó el tanto.

Y una segunda: el gol fue ilegal. Justo cuando Messi toca la pelota que va buscando la asistencia al compañero, Luis Suárez ya tiene el cuerpo completamente dentro del área. El uruguayo entró antes de que Messi golpease el cuero. La acción debió repetirse.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *